Emma Watson y el poder genético de la brujeríaLa actriz que interpreta a la bruja Hermione Granger en la saga de Harry Potter tiene una antepasada condenada por brujería en el siglo XVIEmma Watson ha sido catapultada al universo de las estrellas de cine gracias a su papel de la bruja Hermione Granger en las películas de Harry Potter. Pues bien, ficción y realidad son dos caras de la misma moneda en la vida de la actriz, ya que se acaba de descubrir que una antepasada suya fue condenada por brujería en el siglo XVI.

Anastasia Tyler, genealogista de Ancestry.co.uk, ha sido la investigadora que ha descubierto este «pasado oscuro» de Emma Watson. En un momento del trabajo, Tyler cuenta: «Nos enteramos de que su tatarabuela por parte de padre se llamaba Frances Playle, un apellido muy poco común». Tirando del hilo llegaron hasta Joan Playle, catorce generaciones antes.Los registros muestran que Playle fue juzgada y condenada por brujería en 1592. Durante el reinado de Isabel I, resultaba relativamente frecuente que las personas ancianas, pobres, sin protección, como solteras o viudas, fueran acusadas de ser brujas. Al parecer, Joan era soltera. A pesar de su condena, no parece que fuera quemada en la hoguera y lo más probable es que fuera excomulgada por la Iglesia de Inglaterra.

Emma Watson y el poder genético de la brujería

La actriz que interpreta a la bruja Hermione Granger en la saga de Harry Potter tiene una antepasada condenada por brujería en el siglo XVI

Emma Watson ha sido catapultada al universo de las estrellas de cine gracias a su papel de la bruja Hermione Granger en las películas de Harry Potter. Pues bien, ficción y realidad son dos caras de la misma moneda en la vida de la actriz, ya que se acaba de descubrir que una antepasada suya fue condenada por brujería en el siglo XVI.

Anastasia Tyler, genealogista de Ancestry.co.uk, ha sido la investigadora que ha descubierto este «pasado oscuro» de Emma Watson. En un momento del trabajo, Tyler cuenta: «Nos enteramos de que su tatarabuela por parte de padre se llamaba Frances Playle, un apellido muy poco común». Tirando del hilo llegaron hasta Joan Playle, catorce generaciones antes.

Los registros muestran que Playle fue juzgada y condenada por brujería en 1592. Durante el reinado de Isabel I, resultaba relativamente frecuente que las personas ancianas, pobres, sin protección, como solteras o viudas, fueran acusadas de ser brujas. Al parecer, Joan era soltera. A pesar de su condena, no parece que fuera quemada en la hoguera y lo más probable es que fuera excomulgada por la Iglesia de Inglaterra.