La fuerza latina en Cannes

El icónico festival de cine cumple 65 años. Dos producciones colombianas ‘La Sirga’ y ‘La Playa’, estarán presentes en distintas secciones.

Trailer de la película “La Playa D.C.” de Juan Andrés Arango

Trailer de la película “La Sirga”de William Vega

Si bien el pasado año la presencia latina en el Festival de Cannes rozó la ausencia, esta 65ª edición abre la vitrina mundial del cine y pone en el mapa a las producciones latinoamericanas.



Dentro de las 21 películas que compiten por la Palma de Oro están Post Tenebras Lux, del mexicano Carlos Reygadas (Japón, Batalla en el cielo, Luz silenciosa) y En el camino, del brasileño Walter Salles.

Las demás secciones también cuentan con una cantidad considerable de filmes hablados en español. “Hemos quedado impactados por el dinamismo, la calidad y diversidad del cine latinoamericano”, aseguró Edouard Waintrop, responsable de la Quincena de Realizadores, sección paralela que tiene como meta descubrir filmes de jóvenes autores y reconocer las obras de directores consagrados. La sirga, del caleño William Vega, fue seleccionada para esta sección que le apuesta al cine arriesgado y alternativo. La cinta cuenta la historia de Alicia, quien fue desplazada por el conflicto armado e intenta rehacer su vida en un hostal del único familiar que tiene, junto a la laguna La Cocha. Vega resalta que se trata de una historia local con elementos universales, en la que puso un exhaustivo énfasis al tratamiento visual y a la construcción del sonido.

El director había viajado durante nueves meses por la Colombia rural, haciendo un proyecto para Señal Colombia, y quedó impactado por la belleza de esta laguna en Nariño y por esa atmósfera tensa que dejan las huellas de la guerra. Ese sentimiento, esa angustia latente, fue lo que quiso plasmar en su primer largometraje. “Hay una intención de que sea muy importante lo que se ve: los personajes, los contextos, los genotipos, que el lugar sea otro protagonista y que el conflicto y la violencia no se vieran pero se sintieran”, asegura Vega.

Por otra parte, La playa, ópera prima del colombiano Juan Andrés Arango, participa en la sección oficial Una Cierta Mirada, que busca en el talento de jóvenes cineastas con visiones diferentes y particulares. Arango, interesado desde tiempos universitarios en la llegada de las negritudes a la capital, cuenta la historia de Tomás, un joven desplazado del Pacífico que se embarca en un viaje iniciático por Bogotá para buscar a su hermano, descubriendo, al mismo tiempo que el espectador, el mundo de los desplazados afrodescendientes y sus territorios de identidad, como las peluquerías del centro y las pescaderías.

Según Diana Bustamente, productora de las dos películas, La sirga es una cinta contemplativa, poética, de una sensibilidad latente, que habla sobre el poder de reconstrucción femenino. Por otra parte, La playa es muy radical al acercarse al documental desde la ficción y no se casa con ninguna tendencia actual. “Lo que le permite a estas dos películas dar la pelea en Cannes es que son auténticas, que no se parecen a ninguna otra”, explica Bustamente.